En Alicante, las Hogueras significan muchas cosas.

Pólvora.
Música.
Encuentros.
Tradiciones.
Familia.
Amigos.

Son días intensos, llenos de momentos especiales y emociones compartidas.

Pero hay algo de lo que se habla menos: las fiestas también pueden resultar agotadoras para algunas personas.

Y está bien.


No todo el mundo vive las fiestas igual

Hay personas que esperan las Hogueras durante todo el año.

Y hay otras que las viven con emociones más mezcladas.

Porque las fiestas pueden traer:

Y ninguna de estas experiencias es incorrecta.


Cuando necesitas más calma que fiesta

A veces parece que durante estas fechas hay que estar disponible para todo:

Y cuando no tienes ganas de acudir a todo, puede aparecer la culpa.

Pero disfrutar de las Hogueras no significa vivirlas todas de la misma manera.

Cada persona tiene un ritmo diferente.


También puedes poner límites en fiestas

Decidir descansar.

Irte antes.

Decir que no a un plan.

Buscar momentos de tranquilidad.

Todo eso también forma parte del autocuidado.

Porque poner límites no significa que no disfrutes de las fiestas.

Significa que te estás teniendo en cuenta.


Las emociones también tienen espacio durante Hogueras

La alegría no es la única emoción que puede aparecer.

A veces las fiestas conectan con:

Y eso no significa que estés haciendo algo mal.

Simplemente significa que eres humana/o.


Disfrutar no debería convertirse en una obligación

Hay una diferencia importante entre disfrutar y sentir la obligación de disfrutar.

Cuando nos exigimos estar bien todo el tiempo, incluso los momentos agradables pueden convertirse en una fuente de presión.

Quizá este año puedas darte permiso para vivir las Hogueras como realmente las necesitas.

No como crees que deberías vivirlas.


Unas Hogueras más amables contigo

Tal vez cuidar tu bienestar durante estas fiestas sea:

Porque el autocuidado también tiene cabida entre mascletàs, música y pólvora.


Disfruta, pero sin olvidarte de ti

Las Hogueras son una celebración de la ciudad, de la tradición y de los encuentros.

Pero también pueden ser una oportunidad para recordarte algo importante:

tu bienestar también merece un espacio durante las fiestas.

Y no hace falta esperar a que terminen para empezar a cuidarte.

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